El Anthurium es sin duda una de las plantas más versátiles y socorridas que podemos encontrar en cualquier floristería debido a su colorido, al atractivo de su aspecto y a su gran dureza. De origen Centro-Sudamericano, es una de las plantas con flor que más llama la atención por su característica flor. Formado por matas de hojas ovaladas de color verde oscuro y de una espata enroscada en espiral y un espádice de colores rojo, rosa, naranja o blanco, su péndulo puede llagar a medir unos 30cm de largo. Esta inflorescencia de aspecto plasticoso brillante es la característica más destacada de esta planta y por la que se la identifica más fácilmente.
De cultivo en interiores, necesita una temperatura de unos 20ºC y una ligera sombra (luz indirecta) para que no se quemen sus hojas. Además, su riego dependerá de la temperatura del aire y del estado del sustrato (éste deberá ser un sustrato basto y permeable).
Un buen consejo a la hora de regar los anthuriums es tocar la tierra con la yema de los dedos. Si ésta se percibe húmeda, no es necesario regar…y si está seca se recomienda regar con agua no calcárea. En verano es una buena idea pulverizar la planta con agua ya que no resisten una sequedad prolongada del aire.
Importante: NO encharcar la tierra para que no se pudran las raíces. En caso de que ésto suceda dejar escurrir bien el agua del tiesto de la planta para evitar la aparición de hongos, infecciones y podredumbre.
Para mantenerlo siempre hermoso, ir retirando las flores/hojas que se marchitan para que no resten fuerza ni roben nutrientes al resto de la planta.
Finalmente, en caso de necesitar trasplantar la planta de un tiesto a otro más grande, os recomendamos que lo vayáis haciendo poco a poco. El diámetro del nuevo tiesto no debería de tener más dos dedos de ancho respecto al anterior, ya que ésto perjudicaría el crecimiento de la planta, ya que es una clase plante que necesita tener las raíces apretadas.


