• Las bodas de Muscari van sobre ruedas

    by  • 31 enero, 2014 • Tendencias • 0 Comentarios

    Y no lo decimos solamente por el resultado final de cada una de nuestras bodas… Nos referimos a un discreto pero llamativo elemento que se está convirtiendo en protagonista de cada ceremonia. Modernos, retros, divertidos, ocurrentes, con encanto…. los automóviles nupciales están siendo auténticos protagonistas del día más feliz.
    Por ello, este post en un pequeño homenaje a ese invitado pasivo que simboliza el nuevo camino de los recién casados.
    Este año, nuestros novios se han esmerado en buscar el coche de sus sueños; el coche que le lleve a las puertas del altar.
    Y es que no podíamos empezar más fuerte, allá por el mes de abril, cuando vimos llegar a Ana nada más y nada menos que en una furgoneta Wolkswagen azul. Recalcamos lo de azul porque es precisamente el color a juego con toda la iglesia que esta pareja de surfistas eligió para la decoración que en Muscari le hicimos ese día tan especial.  Super divertido!  No imaginamos mejor elección para esta pareja  (eso, que de primeras, nos asustó  decorar una furgoneta surfera sin que el resultado fuese lo suficientemente cursi para el tipo de vehículo, ni demasiado estridente para el tipo de ceremonia).

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    Ana y Rubén causaron revuelo con su calesa tirada de caballos. Hacía tiempo que en Panjón no se veía algo parecido, y como si de una princesa se tratase -para nosotras Ana es una auténtica princesa- la gente salía a la calle para verla a su paso. Tal fue la expectación, que hasta la policía se dejó caer por allí. Fue una pena que el carro no pudiese subir hasta la propia puerta del Templo Votivo. La anécdota, ver a la novia subiendo la cuesta a pie con su precioso vestido, bajo un sol de justicia. Sólo por eso, esta pareja ya se merece toda la felicidad del mundo.

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    Y paradojas de la vida, la tendencia en bodas ha hecho que lo más “fashion y moderno” en esto de coches nupcioales  sea llegar en coches clásicos, retros o vintage. Y que los coches de “moderna tecnología” se hayan convertido en un clásico seguro para llegar a la ceremonia. Cristina llegó en un flamante escarabajo rojo, con maletas vintage incluidas, del año 85. Carmen y Abel por su parte se decantaron por un Citroën ID-19 en color crema precioso. Rebeca,  llegó en un cadillac crema, conducido por un conductor caracterizado al más puro estilo italiano – traje de ralla fina y borsalino incluido-. Es lo que tiene que media boda por parte del novio llegase desde esta tierra. Aunque no tenemos muy claro de dónde venía “El Padrino” de la novia.
    Por su parte, Blanca se acercó en un Rolls Royce y como si de una actriz de cine se tratase, su vestido recordaba al estilo de una diva del celuloide… luciéndolo con mucho glamour.

     

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    coches bodas arte floral muscari

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    Pues eso, ni que decir que los coches de alta gama se han convertido en un clásico de nuestros novios. De todos las marcas y colores: Loreto llegó en un impecable Audi A5 blanco. Laura Insua apostó por un Mercedes negro. La “otra” Laura subida en un cochazo color burdeos.
    Y por supuesto un imprescindible: los descapotables.

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    María en un flamante BMW en pleno mes de abril. Cómo nos hizo sufrir pensando en ese refranero “… aguas mil” y cómo decorar el coche para que se pudiese levantar la capota sin que se cayese el ramo.

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    Ara, llegó en otro descapotable, del brazo de su padre. Pero con la boca abierta nos dejó, no por el coche, precioso por cierto. Finalizada la boda, el nuevo matrimonio se alejó de la iglesia en dos triciclos. A eso le llamamos las chicas de Floristería Muscari empezar el matrimonio con buen humor. ¿Pedalada a pedalada llegarían a Portugal a su convite? o acabarían haciendo dedo para llegar? Chicos!, gracias por ese momento tan divertido.
    El broche final, la guinda al pastel -nunca mejor dicho- la pusieron Ana y Pere. Pues eso una guinda pequeña y roja, muy mini-mini. Éste es de esos caprichos que no sabes porqué te los pide el cuerpo: ni retros, ni modernos, ni caros… La razón va mucho más allá del simple coche… tiene un significado, un porqué, una simbología. Los novios, unos apasionados del Wolkswagen Mini llegaron en uno de color rojo… a juego con la iglesia, la decoración exterior, la corbata del chófer amigo, el ramo de novia, y hasta los zapatos. Quizás no es el coche más cómodo para que una novia entre con su vestido pero a Ana le hacía tanta ilusión que seguro que no le importaría dar la vuelta al mundo en uno de ellos.

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    Aunque no usó coche porque se casó en un pazo, nuestra novia y vieja amiga Ana Hernández nos dejó con las ganas de verla llegar en su moto, ataviada con su casco y su vestido de novia. Sería un look total.

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